Bitácora de Maritza · Registro n.º 001

La reunión que alimentó a todos menos mi cuenta bancaria

Registro personal vinculado a la Historia 003 · Diez años de TacnAnime

Documento complementario de la Historia 003.
La reunión retomó una propuesta que ya existía, dejó a Yui con una tarea concreta y a Maritza con una cuenta que no había previsto.

Octubre de 2026. Hoy nos reunimos para hablar del futuro de TacnAnime y de una idea que llevaba tiempo esperando su oportunidad. La sesión de cosplay no surgió de la nada: en la Historia 001 ya se había hablado de cosplayers, fotografías y otras propuestas para relanzar el proyecto. Esta vez, Towa nos ayudó a recordar de dónde venía la idea y a tratarla como algo que por fin podíamos ordenar.

Yui sigue entusiasmada, como era de esperar. Lo importante es que ahora no basta con emocionarse: tiene que preparar una propuesta concreta. Risa también recordó que ya había aceptado participar en una sesión de cosplay. Al principio se mostró tímida, pero no intentó echarse atrás; decidió cumplir lo que había dicho y probar la experiencia. Me alegra que la idea haya avanzado sin presionarla.

Hasta ahí, la reunión fue útil. No resolvimos cómo celebraremos los diez años de TacnAnime, pero al menos dejamos un primer paso razonable: preparar una sesión de prueba con Yui y Risa. El aniversario tendrá que esperar hasta que sepamos qué podemos hacer y cuánto costará. Después llegó el asunto de la comida.

La frase que inició el desastre

Debí haber preguntado quién iba a pagar.

Todo empezó con una pregunta aparentemente inocente: «Maritza, ¿qué vamos a comer durante la reunión?».

Yo, ingenua criatura, pensé que hablaba de los gastos habituales de la casa. Reina dijo que se encargaría de que hubiera todo lo posible.

En un idioma normal, eso podría significar organizar algo completo y bien hecho. En el idioma de mi hermana mayor, significa que aparecerán suficientes bocaditos para abastecer una estación de tren, bebidas para una excursión escolar y pastelitos como para negociar la paz entre dos países.

Jamás especificó quién pagaría ese «todo lo posible».

Y yo cometí el error de no preguntar.

La hospitalidad sospechosa

La mesa parecía preparada para una recepción oficial.

La reunión salió estupendamente. Towa y Yui estuvieron cómodas, comieron bien y participaron en la planificación. Towa recordó que la propuesta de cosplay ya había aparecido en nuestras conversaciones anteriores, y eso ayudó a que dejara de parecer una ocurrencia improvisada. Incluso Yui parecía dispuesta a proponer otras diez ideas después de cada pastelito.

Reina estaba encantada. Yo también habría estado encantada si la felicidad pudiera utilizarse como moneda de cambio.

El verdadero golpe llegó al final, cuando mi querida hermana recogió los platos y me agradeció por la comida. Por la comida. Por los bocaditos. Por las bebidas. Por los aperitivos adicionales que nadie recuerda haber solicitado.

Y luego añadió que revisaríamos las cuentas.

Sonrió.

Observación personal:
Hay personas que sonríen para expresar cariño. Otras sonríen para una fotografía. Mi hermana sonríe cuando acaba de descubrir una forma legal de arruinarme el presupuesto.

No dije nada porque Towa y Yui estaban presentes. No quería que nuestras invitadas se sintieran culpables por una disputa financiera familiar. Así que sonreí también.

Creo que fue la sonrisa más cara de mi vida.

La calculadora de Reina

Los gastos tienen la extraña costumbre de multiplicarse.

Cuando revisamos las cuentas, cada vez que preguntaba cuánto había costado algo, Reina recordaba un gasto adicional: servilletas, vasos, ingredientes, una bebida que faltaba o algo necesario para completar los bocaditos.

Estoy empezando a sospechar que su calculadora tiene una función secreta: multiplicar la deuda por el miedo.

Ahora tengo dos problemas: pagar la comida y evitar que Reina considere esta experiencia un precedente para futuras reuniones.

Y hay un tercer problema, mucho más aterrador.

Si mis cuentas no cuadran, existe la posibilidad de que tenga que compensar ciertos gastos mediante trabajo doméstico. No necesito que Reina mencione el uniforme. Basta con que hable de «otras formas de compensar» para que mire hacia el armario como si acabara de escuchar pasos en un pasillo oscuro.

Aquel uniforme pertenece a Reina. Ya tuve que usarlo una vez y no tengo ninguna intención de convertirlo en parte habitual de mi guardarropa.

No voy a describirlo. Mi abogado imaginario me ha aconsejado no revivir el trauma.

Solo diré que, si vuelvo a ponérmelo, será por una causa noble: la supervivencia financiera de TacnAnime. Aunque, si lo pienso bien, TacnAnime podría sobrevivir perfectamente sin que yo tenga que sacrificar mi dignidad textil.

Una norma para el futuro

Esta vez pienso proteger mi presupuesto.

Mañana revisaré las cuentas. También estableceré una nueva norma personal: ninguna reunión volverá a tener gastos sin un presupuesto previo, un límite máximo y una confirmación expresa de quién pagará.

Voy a escribirlo en letras grandes. Quizá incluso lo enmarque.

Aunque existe la posibilidad de que Reina lea la norma, encuentre una excepción y me explique con una sonrisa que la responsable del presupuesto sigo siendo yo.

Regla para futuras reuniones:
«Nunca aceptaré una frase de Reina que contenga las palabras “todo lo posible” sin exigir primero un presupuesto firmado».

Por ahora, me quedo con que la propuesta ya tiene una responsable y dos participantes para la prueba: Yui debe preparar el plan y Risa participará en las fotografías. Eso no significa que la sesión esté hecha ni que el aniversario tenga una celebración definida. En los postcréditos de nuestra reunión surgió una idea que sí me gustó: una sesión sencilla de Halloween, con Yui y Risa vestidas de brujitas y un letrero de «¡Feliz 10.º aniversario, TacnAnime!». Es una imagen bonita, fácil de entender y quizá realizable si mantenemos los pies en la tierra.

Fin del Registro n.º 001.

P. D.: Yui preguntó si sobró algún pastelito para llevar.

No. No sobró ninguno.

P. D. 2: Reina se llevó los últimos dos. Sospecho que eso también debería figurar en el presupuesto.

P. D. 3: Si las brujitas de Halloween llegan a hacerse realidad, el cartel será artesanal, los accesorios serán sencillos y nadie podrá pronunciar «decoración adicional» sin mostrarme primero el precio.

Volver a la Historia 003: Diez años de TacnAnime: una idea, ningún plan.

Continuidad: la propuesta de cosplay retoma las ideas mencionadas en la Historia 001.