La bruja, el fantasma y la factura
Registro personal vinculado a la Historia 004 · Una sesión de brujas, un fantasma y demasiadas ideas.
Una sesión de Halloween, una calabaza inesperadamente útil y otra factura que amenaza con convertir la creatividad de TacnAnime en un deporte de riesgo financiero.
Octubre terminó y, como era de esperar, acabamos haciendo una sesión de Halloween. La idea era sencilla: vestirnos, tomar unas fotografías y conseguir una imagen bonita para TacnAnime. En algún momento entre los disfraces, las pruebas de iluminación y la factura de Reina, la sencillez abandonó la habitación sin despedirse.
La injusticia textil
Una sábana, cinco opiniones y un presupuesto que no se estira.A mí me tocó el disfraz de fantasma. Risa y Yui tenían vestidos de bruja llenos de detalles, Towa llevaba uno elegante y Reina apareció con un conjunto que le quedaba demasiado bien para alguien que insiste en que la apariencia no lo es todo.
No digo que mi disfraz quedara mal. De hecho, Reina lo arregló y consiguió que se viera mucho mejor de lo que esperaba. Pero sigo pensando que, si la sesión era para mostrar el trabajo de nuestras cosplayers, quizá la administradora también merecía un poquito más de presupuesto. Es fácil defender la economía cuando no eres tú quien posa como una sábana con aspiraciones artísticas.
Y luego estaba el vestido de Reina. Mi hermana siempre tiene una explicación para todo, especialmente cuando la explicación le permite tener razón. Según ella, el escote era moderado y el vestido, económico. Naturalmente. Si yo hubiera elegido algo parecido, probablemente habría recibido una charla sobre gastos innecesarios y decisiones poco prácticas.
Lo peor es que le quedaba muy bien. Se miró en el espejo más de una vez. No la culpo; yo también me habría mirado. Lo que me molesta es que no admita que quizá le gustaba el vestido. Reina puede convertir hasta un gusto personal en un informe técnico.
La calabaza que salvó la fotografía
Yui tenía razón… aunque no exactamente de la manera que imaginaba.Risa terminó posando sentada sobre una calabaza enorme. La fotografía quedó preciosa: parecía una pequeña bruja dueña de su propio rincón encantado. Admito que el accesorio le dio personalidad a la escena y que Risa se veía cada vez más cómoda delante de la cámara.
Cuando pregunté cuánto había costado alquilar aquella cosa, Reina sugirió que debíamos pagarle a Towa por el uso. Por un momento pensé que la calabaza era otro gasto que se había escondido de mí hasta el último minuto. Pero no: pertenecía a Towa. Yui la había comprado tiempo atrás para una de sus ideas, sin consultar primero, claro está.
Towa no quiso cobrar nada. Dijo que la tenía guardada desde hacía tiempo y que le alegraba que por fin sirviera para algo bonito. Lo dijo con tanta naturalidad que me dio un poco de vergüenza haber pensado inmediatamente en el dinero. Solo un poco. La factura seguía existiendo.
Yui declaró que lo importante eran los resultados. Towa le recordó que aquello no había sido planificado. Las dos tenían razón, a su manera: la compra fue impulsiva, pero ahora la calabaza ayudó a crear una fotografía que ninguna de nosotras habría conseguido con un accesorio improvisado a última hora.
Quizá apoyar a una amiga también consiste en guardar durante años una compra absurda hasta que, por fin, encuentra su momento. No se lo diré a Yui con demasiada frecuencia; podría interpretarlo como autorización para comprar una máquina de niebla, tres ataúdes decorativos y una luna inflable.
Risa está cambiando
Y no estoy segura de saber cuándo dejar de preocuparme por ella.Risa me sorprendió. Al principio parecía que iba a salir corriendo cada vez que alguien apuntara una cámara hacia ella, pero durante la sesión preguntó cómo posar, probó expresiones y terminó disfrutando de la fotografía. Se sentó sobre la calabaza con más seguridad de la que yo esperaba y no necesitó que la animáramos a cada instante.
Me alegra que esté encontrando algo que le guste y que se atreva a probarlo. Quiero que tome sus propias decisiones, que no dependa siempre de la aprobación de Reina y que pueda equivocarse sin pensar que el mundo se va a terminar.
Aunque, si soy sincera, tampoco quiero que confunda ser independiente con hacer cualquier cosa sin pensar en las consecuencias. Supongo que es fácil decir «debería tener más libertad» cuando no eres tú quien se preocupa después. No sé cuál es el punto exacto entre protegerla y dejarla equivocarse. Quizá yo tampoco lo tenga claro.
Las demás también tienen lo suyo
Una hermana impecable, una amiga mediadora y una fábrica de ideas.Yui tuvo como veinte ideas en una sola tarde. Algunas fueron buenas; otras deberían haberse quedado en su imaginación. Cuando Towa le pidió que probara primero su propio invento, de pronto aparecieron muchas razones para no hacerlo. Mi amiga conoce demasiado bien a su hermana.
Eso sí, tengo que reconocer que Yui se lo tomó bastante bien. Probó la idea, vio el problema de la tela con la iluminación y aceptó que había que cambiarla. Si consigue hacer eso con todas sus ocurrencias, algún día va a sorprendernos de verdad. Espero que ese día llegue antes de que me deje sin presupuesto.
Towa estuvo intentando mantener la paz, como siempre. A veces creo que apoya a Yui por ser su hermana y a mí por ser su amiga, aunque eso signifique intentar que las dos dejemos de hablar al mismo tiempo. No la culpo. Debe de ser agotador conocernos. Y lo de la calabaza me recordó que, detrás de sus bromas y sus advertencias, también sabe cuándo no hace falta cobrarle a alguien hasta el último céntimo.
En cuanto a Reina… a veces odio que parezca tener siempre la razón. No es que la tenga en todo, por supuesto. Solo que, cuando se equivoca, consigue que una termine dudando de si realmente se equivocó ella. Y cuando hace algo bien, como arreglar mi disfraz, tampoco puedo negarlo sin quedar como una malagradecida.
El fantasma quedó bonito. Reina dedicó tiempo a confeccionarlo y se aseguró de que pudiera moverme sin problemas. No voy a decírselo demasiadas veces porque se le subiría a la cabeza, pero agradezco que se haya ocupado de esos detalles.
Una fotografía y una factura
El resumen más fiel de nuestra sesión.La fotografía grupal quedó mejor de lo que esperaba. Risa y Yui parecían auténticas brujitas; Towa se veía elegante sin necesidad de adornos exagerados y Reina parecía haber nacido para posar como si todo estuviera bajo control.
Yo también salí bien. Lo admito. El contraste del blanco con los vestidos oscuros funcionó, y la calabaza le dio a la composición un detalle especial. Aun así, la próxima vez quiero participar en la elección del vestuario desde el principio. Y quiero que el presupuesto se apruebe antes de que aparezca cualquier objeto que mida más que una silla.
La sesión terminó con una foto grupal y una factura. En TacnAnime, al parecer, hasta los finales felices vienen con gastos adicionales.
Antes de aprobar una idea, debo preguntar cuánto cuesta, quién la paga y si incluye accesorios gigantes que alguien compró hace años por impulso.
P. D.: Towa dijo que no hacía falta pagarle por la calabaza. Se lo agradezco de verdad. Aun así, no descarto regalarle algo bonito en otra ocasión. Algo pequeño. Muy pequeño. Y con el precio claramente indicado.
P. D. 2: Reina sigue diciendo que su vestido era la opción más económica. No he encontrado pruebas de que eso sea cierto, pero tampoco he encontrado una forma segura de discutirlo sin que aparezca una calculadora.